Barack Obama ha hecho efectiva una de sus promesas electorales al anunciar: “Después de casi nueve años, acabará la guerra estadounidense en Irak”.
La afirmación de su soberanía por parte de los irakuíes (al no conceder la impunidad a las tropas estadounidenses) fue el punto clave y 39.000 soldados estadounidenses abandonarán Irak a finales de este año.
Jonathan Steele escribió que la guerra de Irak había acabado y que Estados Unidos había aprendido “que poner botas occidentales en el territorio de un país extranjero, particularmente en un país musulmán, es una locura”. Sin embargo, esta locura puede continuar de forma distinta ya que hay una inmensa distancia entre la retórica y la realidad que rodea la retirada estadounidense de Irak. De hecho, existen varias vías por medio de las cuales Estados Unidos podrá ejercer una influencia militar en el país.
Estas vías se pueden dividir en cuatro categorías principales.









