Lo primero que pensé al oír la noticia de la extraña magnitud de 5.9 del terremoto en Virginia esta semana (Agosto 2011) fue que no era un fenómeno natural.
Después de todo, no se ha sentido ni oído hablar de un temblor fuerte ocurrido en esta área desde que tengamos recuerdo. Como es habitual en mis instintos cínicos, yo esperaba haberme equivocado. Sin embargo, varias anomalías indican que algo no es normal con el terremoto de Virginia.
En primer lugar, paso mucho tiempo en el área del "Anillo de Fuego" y he experimentado numerosos terremotos. De ninguna manera esto me hace un experto, ni científicamente calificado para analizar los terremotos. Pero, como aficionados, observamos cada sismo que hemos sentido en un periodo de cinco años - el tamaño, la localización del epicentro, la profundidad, y así sucesivamente, para tener una idea general de colocar la forma en que se "sintió" en relación con los datos oficiales
Después de todo, no se ha sentido ni oído hablar de un temblor fuerte ocurrido en esta área desde que tengamos recuerdo. Como es habitual en mis instintos cínicos, yo esperaba haberme equivocado. Sin embargo, varias anomalías indican que algo no es normal con el terremoto de Virginia.
En primer lugar, paso mucho tiempo en el área del "Anillo de Fuego" y he experimentado numerosos terremotos. De ninguna manera esto me hace un experto, ni científicamente calificado para analizar los terremotos. Pero, como aficionados, observamos cada sismo que hemos sentido en un periodo de cinco años - el tamaño, la localización del epicentro, la profundidad, y así sucesivamente, para tener una idea general de colocar la forma en que se "sintió" en relación con los datos oficiales









