QUIZÁS EL MISTERIO MÁS GRANDE DE LA HISTORIA DEL ESOTERISMO OCCIDENTAL TIENE QUE VER CON LA IDENTIDAD DE HERMES TRISMEGISTO Y LAS ESTELAS O PILARES QUE INSCRIBIÓ TOTH CON LA SABIDURÍA UNIVERSAL
Hermes Trismegisto puede considerarse la figura central en el esoterismo occidental. Su identidad es un misterio que haría una gran película de arqueología esotérica de alto presupuesto. Misterioso autor de una serie de textos que dieron a luz a una tradición (el hermetismo) y que fueron incorporados al esoterismo de los tres grande monoteísmos y de las más diversas escuelas iniciáticas, el origen del Tres Veces Grande Hermes se pierde entre la leyenda y el polvo del tiempo. Sabemos, sin embargo, que guarda una estrecha relación con el dios egipcio Toth y por supuesto con el Hermes griego y el Mercurio latino, dioses ligados a la inteligencia, la escritura y las artes ocultes, los cuales toman gran parte de sus atributos de la divinidad egipcia. Entre las leyendas de la antigüedad, de alguna manera comunes a la tradición grecolatina, judía, musulmana y cristiana, encontramos una especie de episodio fundacional del conocimiento que es el registro hecho por Toth (también Thoth y Tot) en una o dos piedras, columnas, tablas, pilares o estelas de una transmisión divina, las claves de la sabiduría primigenia. De manera no exhaustiva, haremos aquí una revisión de este enigma, una circunvalación por los anales esotéricos que conforman el linaje hermético, la superna tradición de la filosofía mística de Occidente.
Hermes Trismegisto puede considerarse la figura central en el esoterismo occidental. Su identidad es un misterio que haría una gran película de arqueología esotérica de alto presupuesto. Misterioso autor de una serie de textos que dieron a luz a una tradición (el hermetismo) y que fueron incorporados al esoterismo de los tres grande monoteísmos y de las más diversas escuelas iniciáticas, el origen del Tres Veces Grande Hermes se pierde entre la leyenda y el polvo del tiempo. Sabemos, sin embargo, que guarda una estrecha relación con el dios egipcio Toth y por supuesto con el Hermes griego y el Mercurio latino, dioses ligados a la inteligencia, la escritura y las artes ocultes, los cuales toman gran parte de sus atributos de la divinidad egipcia. Entre las leyendas de la antigüedad, de alguna manera comunes a la tradición grecolatina, judía, musulmana y cristiana, encontramos una especie de episodio fundacional del conocimiento que es el registro hecho por Toth (también Thoth y Tot) en una o dos piedras, columnas, tablas, pilares o estelas de una transmisión divina, las claves de la sabiduría primigenia. De manera no exhaustiva, haremos aquí una revisión de este enigma, una circunvalación por los anales esotéricos que conforman el linaje hermético, la superna tradición de la filosofía mística de Occidente.









