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martes, 7 de abril de 2015

El cielo en el cerebro: la fascinante relación entre la luna y los neurotransmisores


SIGUIENDO CON UNA EXPLORACIÓN DE LA CRONOBIOLOGÍA Y DE LA RELACIÓN ANTROPO-BIO-CÓSMICA, PROBAMOS UN MÉTODO PARA AUMENTAR EL DESEMPEÑO COGNITIVO Y LA PRODUCTIVIDAD BASADO EN LA SINCRONIZACIÓN ENTRE LA MENTE Y LA LUNA.



El hombre cobra vida a través del qi del cielo y la tierra; madura al ritmo de las leyes de las cuatro estaciones. -El Clásico Interno del Emperador Amarillo

Cuando le preguntaron a Pitágoras qué era el tiempo, respondió que era el alma del mundo.-Plutarco

Para el hombre antiguo era un hecho incontrovertible que su vida estaba ligada a los procesos astronómicos y a los ciclos estacionales que marcaban los astros. No sólo dependiendo del cielo y de la tierra –y de su relación de creatividad y receptividad– para cosechar sus alimentos, sino también para cultivar una vida sana y virtuosa física y mentalmente. El hombre, como parte de la tierra, también recibe del cielo la energía que le permite crecer. Esto era parte de una cosmogonía que tiene como piedra angular la visión del microcosmos como un espejo del macrocosmos: una filosofía natural perenne que encontramos presente en mayor o menor medida en todas las culturas antiguas. El hombre moderno, no sin arrogancia, ve en esto un rasgo del pensamiento mágico-primitivo que la el pensamiento racional ha rebasado. Despojado de este espíritu, el paradigma médico del hombre occidental no toma en cuenta la influencia de factores ambientales y mucho menos cósmicos. Pero hoy sabemos, por experiencia propia, que la medicina occidental moderna es muy buena para atacar y extirpar padecimientos agudos, pero sufre cuando se trata de curar y no sólo aliviar los síntomas de enfermedades crónicas (las enfermedades del tiempo). Tradiciones de medicina antigua, por ejemplo la espagiria (alquimia vegetal) o la acupuntura, curan balanceando y despertando los procesos de autosanación del cuerpo; la medicina alópata moderna “cura” suprimiendo síntomas con fármacos que generan efectos secundarios en otros sistemas y órganos, porque estos no son concebidos como estrechamente interdependientes. Existen, sin embargo, señales de una mayor apertura a sistemas holísticos dentro de la ciencia médica occidental, especialmente a partir de recientes hallazgos en la epigenética, y particularmente en la cronobiología.

Como vimos en un artículo anterior sobre la cronobiología, existe una relación entre la cualidad particular del tiempo y la salud humana y su disposición y aptitud para realizar ciertas tareas. En otras palabras, no todos los momentos son iguales, y realizar cierta acción en determinado momento puede ser contraproducente o, en el sentido contrario, doblemente provechos, siendo catalizada por la energía que predomina en ese momento (el universo como proceso de aikido). Ser conscientes de esto, de los cambios, de los ciclos y de las diferentes cualidades de los momentos, es ya un paso importante para armonizar el cuerpo y la mente, ahorrar recursos y almacenar energía.

Después de este acercamiento teórico, sigamos con una aplicación práctica de la cronobiología con la intención de comprobar que esta relación entre el hombre y el cosmos no es sólo analogía poética sino correlación energética.



La Praxis de la Luna

Hace unas semanas entrevisté al Dr. Mark Filippi, cuyo Método Somáticodescubrí leyendo Present Shock, de Douglas Rushkoff, analista de medios que quizás sea el más legítimo heredero de Marshall McLuhan. Rushkoff empleó el sistema de Filippi, basado en una conexión entre las fases de la luna y 4 neurotransmisores básicos, para maximizar su desempeño escribiendo su libro (una especie de walk-the-talk, ya que uno de los temas del libro de Rushkoff es la importancia de tomar conciencia de los efectos que tiene vivir conectado a Internet 24/7 y abandonar los ciclos naturales). Rushkoff explica cómo trabajó con este metódo en la escritura de su libro:

Usaba la primera semana de la luna para organizar los capítulos, hacer entrevistas, y hablar con amigos y colegas sobre las ideas que estaba trabajando. En la segunda y más intensa semana, me encerraba en mi oficina, con una tarea definida, y lograba escribir la mayor parte del libro. En la tercera semana, editaba lo que había escrito, leía material nuevo y saltaba hacia cualquier sección que me llamara, probando ideas nuevas. En la última semana, revisaba la estructura y pasajes difíciles y reprogramaba la pesadilla que es mi sitio web. Mi propia experiencia es que mi productividad aumentó cerca de un 40%, y mi paz mental durante todo el proceso se transformó completamente para bien. Aunque esto resulte anecdótico para cualquier otra persona, ciertamente me convenció de seguir consciente de estos ciclos de ahora en adelante.

Filippi describe su sistema, en su concepción más amplia, como una conciencia de “la relación entre el mundo interior y el mundo exterior”. Esto basado en una interiorización del aspecto cuaternario que rige los ciclos en la naturaleza: 4 estaciones, 4 fases lunares, 4 cuartos de hora, 4 elementos, 4 fases de la respiración, etcétera. El cuatro es parte esencial del ritmo y de la medición. “El cuatro es una constante en la forma en la que las cosas se organizan en la naturaleza y en cómo absorbemos información, dividiéndola en grupos de cuatro”, explica Filippi.

El método de Filippi es una continuación del trabajo de Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, quienes, cada uno en su ámbito, han elaborado una teoría sobre las oscilaciones en el desempeño fisiológico, emocional y mental del ser humano. “Mi ecología se desprende de la confluencia del modelo de Goodman de 4 fases y las ideas de Robertson sobre performance. También sé que existe una correlación con el sistema de acupuntura [esto es el sistema de acupuntura lunar que se describe en Clásico del Emperador Amarillo]”. Particularmente la historia de esta correlación entre la luna y los neurotransmisores se origina en Goodman, quien en las últimas décadas ha recopilado minuciosamente información sobre sueños y estados emocionales en un diario propio y de diferentes sujetos de estudio. Goodman sugiere que existe un patrón: “Surgen cuatro cambios emocionales naturales. Estos los he reportado desde 1996 como: pasivo ascendente, activo ascendente, pasivo ascendente y activo descendente.” La idea de que estos ciclos emocionales están ligados a la luna viene del libro Body Time (1971) de Gay Gaer Luce en donde se propone la siguiente hipótesis:

Un sondeo calendárico de los síntomas de las personas sanas probablemente revelará que una sorprendente cantidad muestran oscilaciones en peso, vitalidad, desempeño óptimo, pesimismo, apetito, sueño; oscilaciones en brillantez y apagamiento, empeño y apatía, volubilidad e imperturbabilidad, malestar y robusto bienestar.


Efectivamente, Goodman documentó la presencia de estas oscilaciones, las cuales relacionó con una secreción dominante de neurotransmisores según la fase lunar. Con esto sentó las bases para explicar por qué las personas atraviesan diferentes estados de ánimo y de capacidad cognitiva sin que modifiquen sus hábitos: existen factores ambientales cíclicos que regulan la producción de nuestros neurotransmisores. Esto es importante ya que algunas personas después de sentirse deprimidas o especialmente ansiosas por unos días no tardan en hurgar en su gabinete de medicamentos. Es necesario señalar que el sistema de Filippi difiere del orden que Goodman estableció, sin embargo, después de ponerlo a prueba en reiteradas ocasiones, ha mostrado tener coherencia y arrojar resultados positivos.

El método somático de Filippi no sólo está basado en la sincronización con el ciclo lunar, sino en una sincronización general de los procesos cognitivos, de manera intera y externa. Aquí, sin embargo, nos concentraremos sólo en la conexión entre las fases lunares y los neurotransmisores. La correspondencia básica es:



-Primera semana lunar acetiloclina

-Segunda semana lunar: serotonina

-Tercera semana lunar: dopamina

-Cuarta semana lunar: norepinefrina (o noradrenalina)



Los neurotransmisores son mensajeros químicos que viajan en el espacio sináptico llevando información de neurona a neurona. La mayoría de los neurotransmisores son sintetizados a partir de los aminoácidos presentes en nuestros alimentos, pero sabemos también que factores ambientales influyen en la conversión de estas moléculas neuromediadoras. Un ejemplo muy conocido es la disminución de la serotonina en invierno debido a la menor exposición al sol, lo que produce el trastorno efectivo estacional; podemos observar aquí un efecto de carácter literal, la luz del sol se convierte en serotonina, lo cual nos mantiene animados; la oscuridad nos deprime. Existen numerosos neurotransmisores, pero tanto Goodman como Robertson y Filippi identifican a la acetiloclina, la serotonina, la dopamina y la norepinefrina como los dominantes en cuanto a su influencia en el estado de ánimo y en el desempeño psicofísico. “Son diferentes sabores de coherencia”, dice Filippi, “y los cuatro vienen a ti todo el tiempo, pero uno es el principal en determinado momento”.

Algunas personas parecen tener una mayor inclinación hacia alguno de estos cuatro grandes dominios. “¿Cuál es tu tendencia? “¿Cuál es tu forma predominante de mostrarte en el mundo”, dice Filippi. “Conoce tu soma, para que puedas adoptar una estrategia de refinamiento de las áreas en las que tienes cierta carencia natural”.

Se pueden seguir ciertas indicaciones para balancear una deficiencia en la producción de neurotransmisores, sin tener que tomar antidepresivos o buscar “highs” permanentes a través de cosas como el sexo y el deporte extremo. Por ejemplo, Joel Robertson, en su libro Natural Prozac, nos dice que escuchar Bach es una forma de provocar la secreción de serotonina: nos produce una calma energética. Podemos también hacer reformas a nuestra dieta. Otra forma es simplemente estar conscientes del calendario lunar y de los picos y valles que seguimos en el curso de un mes (o el ciclo que determinemos, ya que algunos de nosotros podríamos estar un poco desfasados). Esto permite una especie de neurofeedback: si nos vemos reflejados en el espejo del cosmos, un bajón en nuestro desempeño no será recibido con frustración, sino aceptado como un proceso de regeneración en el que estamos participando colectivamente.


Aunque el sistema de Mark Filippi tiene la virtud de incorporar multidisciplinariamente nuevos hallazgos científicos, personalmente lo que más confianza me da es que coincide en espíritu con las observaciones realizadas por el gran clásico de la medicina china:El Clásico Interno del Emperador Amarillo Huangdi Neijing para algunos la biblia de la acupuntura. En el texto atribuido al Emperador Amarillo, se dice:

Al principio de la luna creciente, el qi y la sangre se originan como esencia, y el qi de defensa se empieza a mover. Cuando el disco de la luna está lleno, la sangre y el qi están repletos, los músculos y el tejido firmes. Cuando el disco de la luna se vacía los músculos y el tejido menguan, los conductos y los vasos se agotan y el qi de defensa se pierde.

La apariencia física existe por sí sola. Es por eso que uno sigue las temporadas del cielo para regular la sangre y el qi… Uno sigue la secuencia del cielo y los tiempos de abundancia y agotamiento. La posicion [del qi] está determinada en observancia de los cuerpos celestes moviendo [la posición de su] luz.

Algunos verán superstición y pensamiento mágico en esta indicación que sirve como guía para modular la intensidad del tratamiento de acupuntura; otros (me incluyó) verán aquí una muestra de sabiduría milenaria, ya que este método sigue aplicándose con resultados avalados empíricamente después de más de dos mil años en China y numerosos otros países en los que se practica medicina china.

El qi en la medicina china es un término que generalmente se traduce como energía o aire, pero que tiene también la connotación de “información” que puede dirigirse en el cuerpo (con el dao-yin) para reprogramar funciones orgánicas. Aunque evidentemente no es lo mismo, para fines prácticos podemos substituir qi por los diferentes neurotransmisores y descubrimos un patrón similar, el cual, por otro lado es marcado de manera literal por la misma luna: más luz es más energía y claridad. Como en el cielo en la tierra, y como en los cuerpos celestes en el cuerpo humano.



Los 4 neurotransmisores y las 4 fases lunares

Con el interés de que este método pueda ser estudiado de manera sencilla y llevado a la práctica, revisemos los efectos particulares de los distintos neurotransmisores y la clasificación que hace Mark Filippi en su sistema somático:

Filosomático—Acetilcolina-Luna Nueva/Cuarto Creciente:

La primera semana del ciclo lunar corresponde al neurotransmisor acetilcolina y a una inclinación filial. “Cuando estamos surcando en acetiloclina, nos volvemos más sensibles, más aptos a actividades grupales y más receptivos emocionalmente”, dice Filippi. Esta semana se caracteriza por mucha energía pero no tanta concentración. Rushkoff observa que en la semana de la acetilcolina “las personas tienen buena energía y vivacidad, es genial para introducirla a nuevas ideas”. La acetilcolina neurológicamente está asociada con la memoria y el aprendizaje (fármacos que suprimen los receptores de acetilcolina) afectan la memoria y el aprendizaje. La luna nueva es el momento para iniciar nuevos proyectos, para sembrar plantas pero también ideas, imágenes e intenciones y aprovechar la energía ascendente.

Ontosomático—Serotonina—Cuarto Creciente/Luna Llena

La segunda fase de la luna que va del cuarto creciente a la luna llena corresponde a la serotonina. Esta semana se tiene mucha energía y además mucha concentración mental por lo que es ideal para la realización de trabajo creativo. Esta es la semana en la que Rushkoff escribió la mayor parte de su libro. Filippi recomienda encontrar un espacio solitario para aprovechar estos momentos de lucidez en los que nos acompaña nuestra musa. La serotonina participa en numerosas funciones orgánicas, incluyendo un rol principal en la digestión (por lo que muchas enfermedades gastrointestinales son tratadas con antidepresivos), pero está sobre todo identificada con regular el estado de ánimo. En la semana del cuarto creciente nos sentimos saciados y plenos. Este estado, sin embargo, puede desbordarse y desfondarnos sino encontramos ese espacio reflexivo para canalizar nuestra energía. En otras palabras, aunque muchas personas pueden sentir la atracción de utilizar (y dilapidar) esta energía socialmente, es un momento de trabajo y cultivación personal.

Ecosomático—Dopamina—Luna Llena/Cuarto Menguante

La semana de la dopamina, es una semana de distracción y divertimento, de involucrarse en actividades sociales y ecológicas, con una cualidad empática. La dopamina neurológicamente está asociada con las experiencias y los estímulos que producen las experiencias, el placer, la recompensa y la excitación. En la semana de la dopamina podemos aflojar y disfrutar lo que hemos hecho.

Exosomático—Noradrenalina- Cuarto menguante/Luna nueva

La semana en la que entramos en la fase de “huir o pelear” (fight or flight), un estado defensivo, en el que instintivamente nos protegemos (ya que tenemos menos reservas). Hay mucho análisis, pero poca inspiración. “Es un estado hiperbinario, unidireccional y agresivo”, dice Filippi. Rushkoff bromea que es como la mentalidad de Barack Obama. Un regreso parcial al cerebro reptiliano. Si no dilapidamos nuestra energía será más fácil superar esta semana de fragilidad nerviosa.



Elogio de la luna (y una argumento personal, a favor de la luna)

La luna en los sistemas simbólicos de la antigüedad regenteaba el agua. Sabemos científicamente que la luna controla las mareas, coordina la menstruación y afecta ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea, y problemas cardiovasculares. El ser humano, según no enseñaron en la escuela, es mayormente agua. Esa agua compuesta que es la sangre lleva oxígeno (potencial de energía), nutrientes y productos neuroquímicos a las diferentes partes del cuerpo. Es concebible que la fuerza de la atracción de la luna ejerza un efecto, aunque sea sutil, en este sistema de distribución. En el Clásico Interno del Emperador Amarillo se dice: “En la tierra hay ríos, y océanos. En los seres humanos hay canales. Todos ellos con influencia mutua”.

Apelamos aquí entonces a contemplar la posibilidad de que, aunque en un principio sea muy sutil y difícil de percibir, nuestra productividad y bienestar general pueden ser fácilmente mejorados siguiendo una práctica de armonización lunar, una especie de meditación distribuida a lo largo de un mes, cuyo fundamento es simplemente observar el tiempo (lo que Pitágoras llamaba “el alma del mundo”) y los efectos particulares que ejerce sobre nuestro organismo, suspendiendo la incredulidad de que somos independientes y estamos separados de los otros procesos naturales, que estamos en un río aparte, que corre sólo, sin influencias. Juega con la idea que animaba la filosofía china: somos, como el emperador, el hijo del cielo. Realmente no tienes mucho que perder.

Cuando vivimos en un mundo que ha perdido la sincronía, que esta fuera de tono, es apropiado recordar la frase de William Blake: “Debo de crear mi propio sistema o seré esclavizado por el sistema otro hombre”. William Burroughs en The Revised Boy Scout Manual propone como primer paso para retomar el control de la realidad “procalar una nueva era y desarrollar un nuevo calendario” Rushkoff actualiza “Si no sabes como funciona el sistema que estás usando es probable que el sistema te esté usando”.

Existe, por supuesto, una alternativa más tradicional y más segura a crear un propio sistema autónomo. Abandonar el sistema impuesto por el mainstream de la sociedad y encontrar, en equilibrio entre la observación individual –el conocimiento de uno mismo, “Know thy soma”, dice Filippi—y la observación de la naturaleza, un sistema integral. Uno de los sistemas milenarios que mejor ha sobrevivido el paso del tiempo –porque es un reflejo orgánico del tiempo mismo—es el calendario lunar. Las palabra mes, menstruación y moon, en inglés, todas tienen la misma raíz (medir). La luna es un viejo reloj de luz y agua. Tanto los chinos como los hebreos siguen usando una base lunar para dar coherencia y estructura a sus vidas; los mayas, en su asombrosa percepción astronómica, también desarrollaron un importante calendario lunar; son innumerables las culturas antiguas que rigieron sus vidas por la luna. El calendario lunar, además, tiene una ventaja, puede ser experimentado en el cuerpo –como un antiguo reloj interno–, algo que muchas mujeres han comprobado, más allá de que esté o no legitimado por la ciencia.


Recordar tal vez, como aliciente, que la luna en el mandala tibetano de la Rueda de la Vida es lo que señaliza una posibilidad de escapar del ciclo ilusorio del sufrimiento y la reencarnación; es un símbolo de la liberación del sistema impuesto. Buda meditando apunta a la luna. Imagina esta paradoja: una experiencia temporal más coherente es lo que nos lleva a lo intemporal, a lo que no está sujeto ya a la impermanencia.

Después de dos meses siguiendo un protocolo lunar en mi trabajo y actividades, mi impresión es que el sistema de Fillippi (que además coincide con los consejos del Emperador Amarillo) tiene una cierta coherencia, es decir, se ajusta elegantemente a los efectos de la luna en la biología humana, aunque permita ciertas interpretaciones y variaciones en función de una adaptación individualizada. Siento una mayor energía y una mayor concentración cuando la luna crece y una peligrosa plenitud en la luna llena (que puede derramarse y drenar si no se practica una especie de tensegridad), un sutil descenso en la función cognitiva y una mayor aprehensión en la fase menguante (que, sin embarg se puede paliar si uno se relaja y no se obsesiona con la energía que pierde: entonces hay una pequeña y tranquila muerte al final del mes lunar).

A fin de cuentas, el calendario no debe de convertirse en un dogma o en un determinismo cronobiológico, sino en una plantilla que nos permite organizar mejor nuestras actividades y catalizar la cualidad vibrante (el qi) del tiempo. El hecho de observar los efectos y las correlaciones entre las diferentes fases y estaciones de la naturaleza y nuestro cuerpo y mente es probablemente la virtud principal de este ejercicio de cultivación de la salud a través de la regulación energética y emocional. Genera el efecto, que no deberíamos desestimar como secundario, de crear conciencia corporal de nuestra relación con la naturaleza y el cosmos. Nos regresa ese sentido asombroso de pertenencia: nuestros actos tienen más sentido y profundidad cuando están unidos a los procesos del universo.

Twitter del autor: @alepholo

LEE LA PRIMERA PARTE DEL ARTICULO: PULSA AQUI

La cronobiología o la importancia de vivir en sincronía con los ciclos naturales


VIVIMOS ENTRECRUZADOS POR INNUMERABLES CICLOS, EXTERNOS E INTERNOS, SIN SER CONSCIENTES DE CÓMO NOS AFECTAN; OBSERVARLOS Y SINCRONIZAR NUESTRO CUERPO CON EL TIEMPO DE LA TIERRA Y DEL COSMOS, PARECE SER UNA DE LAS FORMAS MÁS SABIAS PARA PROCURAR LA SALUD






Mientras los hombres más se liberan de la sumisión a los ciclos externos de la naturaleza, recayendo en ciclos sociales variables creados por ellos mismos, más aumentan el riesgo de sufrir trastornos internos.

Kevin Lycn, What Time is this Place?

El hombre moderno se conduce como un ser en un estado de casi permanente urgencia, siempre buscando capitalizar el tiempo, para quizás algún día poder desacelerar y empezar a disfrutar del mismo. Colectivamente hemos interiorizado al tiempo como equivalente al dinero –lo mismo que decimos del dinero lo decimos del tiempo: lo invertimos, lo ahorramos, lo gastamos o nos hace falta, etc. Esto condiciona la “riqueza”, la profundidad y las posibilidades de nuestras experiencias, actividades y relaciones.

Douglas Rushkoff, en su libro Present Shock, advierte que, ligados a un tiempo digital, asincrónico, construido artificialmente por el mercado y la tecnología, nos hemos alejado del tiempo orgánico de la naturaleza, del Sol y de la Luna. Los griegos, nos dice Rushkoff, distinguieron entre el tiempo de Cronos y el tiempo de Kairos. Cronos es el tiempo cuantitativo del reloj, hecho de fragmentos, de pulsos absolutos. Kairos es el tiempo cualitativo, oleaginoso, de la sincronicidad, entendido “como una ventana de oportunidad creada por las circunstancias, Dios, el destino. Es el tiempo ideal para atacar, proponer matrimonio o tomar una cierta acción”.

La mayoría de nosotros vivimos en el tiempo de Cronos, el inflexible dios que hace las reglas y cobra intereses. “Vivimos en una sociedad que fue reconfigurada hace 500 años para impedir que las personas se involucren de manera significativa y poderosa con el mundo”, dice Rushkoff. Hemos programado el tiempo, al igual que el dinero, para hacer más eficiente nuestra producción y alimentar la economía del crecimiento perpetuo. Pero, lastimosamente, esta forma de concebir el tiempo nos ha cobrado factura, programándonos sociobiológicamente a su imagen y semejanza. Y es que nuestra identidad no se puede separar fácilmente del tiempo, si alteramos la forma en la que vemos y experimentamos el tiempo alteramos esencialmente lo que es ser humanos en el mundo.

El tiempo es salud, ritmo, coherencia

Hoy vivimos en un tiempo dictado fundamentalmente por la economía; antes el tiempo era dictado por la ecología. El tiempo era algo que nos vinculaba con la naturaleza y a través del cual podíamos tomar conciencia de la relación entre lo que sucede en nuestro cuerpo y lo que sucede en la naturaleza o en el cosmos. Todavía medimos el tiempo en relación con ciertos ciclos naturales, pero nuestra vida transita mayormente desfasada de estos ciclos, sin prestar atención a los diferentes tiempos que confluyen en cada tiempo y sin distinguir la cualidad intrínseca –y el potencial– de los diferentes momentos.


La naturaleza puede ser vista como un concierto de ciclos, más o menos afinados y sincronizados, corriendo en paralelo. Imagina un río en el que se arrojan varias piedras, cada una de ellas genera ondas sobre la superficie, muchas de las cuales se entrecruzan, además de estar también embebidas en el propio flujo del río. Así, toda la vida y la materia misma se mueven en ciclos: “ondas ondeando dentro de ondas”, como notara el médico Irving Dardik. Vivimos inmersos en ciclos galácticos, solares, planetarios que tienen su microcosmos en ciclos bioquímicos, glandulares, hormonales, celulares. El cuerpo humano está basado en cientos de ciclos simultáneos que oscilan y forman bucles de retroalimentación entre sí y con los ciclos del medio ambiente. Ciclar es la forma en la que un organismo se autorregula y se renueva; es lo que permite que ahorre energía y catalice esfuerzos. “Retornar es la característica principal del Tao”, dice el Tao Te Ching.

El funcionamiento de nuestro cuerpo está vinculado a estos ciclos, que pueden dividirse en circadianos (un día), ultradianos (menos de un día) e infradianos (más de un día). Por más que podamos adaptarnos a los horarios de oficina, a los requerimientos de nuestro jefe de trabajo o a vivir siempre conectados a través de nuestros gadgets, es muy probable que nuestro cuerpo funcione mejor cuando escucha sus propias necesidades y se mueve en sintonía con las estaciones y con los ciclos naturales con los que ha evolucionado simbióticamente. Después de todo, la vida lleva trabajando unos 4 mil millones de años bajo estos ciclos y estos ritmos. Desfasarnos y nadar en contra de las olas nos hace gastar energía y puede acabar enfermándonos, algo que ha empezado a descubrir la cronobiología.

El doctor Larry Dossey, en su libro Space, Time and Medicine, concluye que “muchas enfermedades, tal vez la mayoría, podrían ser causadas por percepciones incorrectas del tiempo”. Algo similar señalan Philip Zimbardo y John Boyd en su libro The Time Paradox: “ Una serie de problemas fisiológicos y psicológicos pueden sobrevenir cuando uno no vive en armonía con el tiempo”.

La forma en la que el tiempo y los diferentes ciclos afectan los procesos biológicos humanos es innumerable. Una de las formas más conocidas es la relación entre el ritmo circadiano y la producción de melatonina, la cual se incrementa en la noche y se ve afectada por la exposición a la luz eléctrica. Alterar nuestra producción de melatonina puede afectar seriamente nuestra calidad de sueño, lo cual a su vez tiene un efecto directo en el funcionamiento de nuestro sistema inmune. Pero el tema es mucho más complejo e interrelacionado, sabemos, por ejemplo, que perturbaciones geomagnéticas afectan la secreción de melatonina. Una tormenta solar puede afectar cómo duermes o incluso lo que sueñas esta noche (tormentas solares que a su vez siguen un patrón relacionado con los ciclos de las manchas solares, el llamado ciclo de los 11 años). Además de la melatonina, el cortisol, la prolactina y otras hormonas también oscilan durante el día y se ven afectadas por ciclos ambientales.

La Luna, el antiguo reloj interno


Nuestra desconexión de los ciclos naturales hace que nos sorprendamos cuando descubrimos la miríada formas en las que estamos ligados a nuestro entorno y cómo este nos afecta sutilmente de manera tan diversa. Pero al menos hay uno de estos ciclos que casi todos conocemos que nos recuerda nuestro vínculo cósmico: la relación entre el ciclo menstrual de las mujeres y el ciclo lunar. La Luna no sólo afecta los flujos menstruales femeninos, afecta todo tipo de flujos en todo tipo de organismos. Estudios sugieren que el ciclo lunar afecta la ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares.

El doctor Mark Filippi, un asesor conductual neoyorkino, incluso ha elaborado un sistema que relaciona la producción dominante de ciertos neurotransmisores con las fases lunares.Basándose en el trabajo de diversos científicos e investigadores como Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, Filippi ha desarrollado un calendario en el que sincroniza el ciclo lunar con cuatro dominios fundamentales del cuerpo humano, los cuales identifica en relación con la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y la norepinefrina. Cada semana de la Luna uno de estos neurotransmisores entra en apogeo, dándole al tiempo una cualidad especial que favorece cierto tipo de actividades y de actitudes. Según Douglas Rushkoff, seguir el método de Filippi le permitió escribir su libro Present Shock en menos tiempo y con mejor productividad. Resulta que hay mejores momentos que otros para escribir; algunos son mejores para editar; otros para buscar nuevas ideas, etc. Estar conectados a la Luna puede ser más útil que tener conexiones en la bolsa de valores.

Filippi, quien trabaja en Nueva York con todo tipo de pacientes, desde empresarios a atletas, me contó sobre su sistema, al que llama Somatic Method, en una entrevista telefónica. Mark concibe su sistema como una “orientación”, una forma de navegar el mundo de manera coordinada entre el mundo interno y el mundo externo. Para empezar, la clave parece ser simplificar nuestros procesos de atención cronobiológica –-notar lo que le pasa al cuerpo en un momento específico. Mark llama a esto “SIMPLES”: hacer algo que tiene asociado una etiqueta de tiempo. “Simplemente poner atención a tu respiración es una forma de autorregular tus ciclos”. La idea es notar que “es mejor hacer ciertas cosas durante ciertos momentos del día que otros o durante ciertas partes del ciclo lunar”. El solo hecho de detenernos a observar nuestra relación con el tiempo ya es un paso enorme. Esto nos lleva a darnos cuenta de que “no todos los jueves son iguales”, aunque socialmente estemos programados a hacer las mismas cosas y esperar los mismos resultados. Si tomamos conciencia de los ritmos y de la diferencia entre los momentos, de la tendencia que tiene su onda o su particular frecuencia, poco a poco podemos ir incrementando nuestra coordinación mente-cuerpo y cosechar estados de mayor coherencia biológica.

Distinguir la cualidad específica del tiempo y navegar de manera coordinada los diferentes ciclos no sólo aumenta nuestra creatividad, dándonos la posibilidad de subirnos a las olas cósmicas; es una forma de inteligencia preventiva, de cuidado a la salud. “Necesitamos entrenarnos para la recuperación, estamos socialmente predispuestos a operar de manera exhaustiva, así que básicamente sobretrabajamos y subestimamos la importancia de apoyar la recuperación. Al final acabamos con residuos que nos van mermando y nuestros cuerpos no se pueden recuperar, sobreestimulamos nuestro sistema inmune. Trabajamos ‘todo o nada’ y luego las personas se quiebran… Nadie sabe cómo digerir o dormir involucrando el sistema parasimpático”, dice Mark.

“Necesitamos distinguir y coordinar diferentes ritmos dentro de nuestra experiencia cotidiana del tiempo cronológico y girar hacia un sentido más creativo del timing, como hacen los músicos de jazz. Esta sola habilidad es una forma de aplicar nuestra capacidad innata para asegurar un bienestar a largo plazo. Nos hace hablar el lenguaje de la naturaleza… Sin esta habilidad operando, vivimos en un fragil estado de “huir o pelear” que puede consumir nuestros recursos y nos coloca en el camino del envejecimiento acelerado y de los trastornos crónicos (cronológicos) décadas más tarde”, agrega Filippi, invitándonos a un jamming biológico.

Una forma de asegurarnos de que nuestro cuerpo recibe el descanso adecuado es ver los ciclos de manera fractal, permeando todos los aspectos de nuestra experiencia. De la misma manera que durante 1 año existen cuatro estaciones y tenemos cuatro fases lunares en 1 mes, el día puede dividirse en cuatro y así 1 hora e incluso 1 minuto tienen sus diferentes aspectos. El día tiene su propio invierno y hay momentos en los que seguir trabajando significa gastar una gran cantidad de energía que puede quemar nuestras naves para las siguientes jornadas. En este espíritu y para no desgastar demasiado nuestra atención y poder asimilar la información –darle su tiempo– aquí concluiremos esta introducción a la cronobiología. En la siguiente parte de esta serie entraremos más a fondo en el sistema de Filippi y exploraremos la fascinante conexión entre la Luna y el cerebro humano. Mientras tanto Festina lente! O, en palabras de Mark: “mantengan sus sentidos afilados y sus ondas suaves”.

Soma-Space (sitio de Mark Filippi)

http://pijamasurf.com/2015/03/la-cronobiologia-o-la-importancia-de-vivir-en-sincronia-con-los-ciclos-naturales/

jueves, 5 de febrero de 2015

El origen de la vida en la Tierra podría estar enterrado en la Luna


Wikimedia


Un equipo de científicos británicos afirma que el primer material biológico existente en la Tierra podría haber llegado a la Luna, debido al choque de un asteroide, y encontrarse enterrado en sus corrientes de lava subterránea. Ello supondría una oportunidad de descifrar una laguna de información existente sobre los orígenes de la vida en nuestro planeta.


Un equipo de científicos del Imperial College londinense ha publicado un estudio en la revista 'Astrobiology' en el que revela que la Luna podría albergar microorganismos fósiles de origen terrestre en las corrientes de lava subterráneas de su interior que explicarían los inicios de la vida en nuestro planeta. La razón: un choque de asteroides provocó que el material terrestre vagara por el espacio y se posara en nuestro satélite, informa el portal Motherboard.

La investigación señala que las pruebas de la evolución química temprana en la Tierra (alrededor de 4 billones de años atrás) se ha perdido debido al proceso geológico del movimiento tectónico de placas, lapso que coincide aproximadamente con lo que los científicos denominan 'período de bombardeo masivo', en el que multitud de asteroides chocaron contra la Tierra alterando el entorno de los microorganismos existentes en su superficie.
NASA/Goddard/Arizona State University



"A diferencia de la Tierra, la Luna ha estado geológicamente tranquila durante miles de millones de años: esto significa que hay una gran posibilidad de que estos registros orgánicos y volátiles permanezcan relativamente intactos", afirma Richard Matthewman, autor principal del estudio. "Lo que necesitamos es una forma de 'enterrar' el meteorito que contiene las moléculas orgánicas para protegerlo de las duras condiciones de la superficie y creemos que un flujo de lava podría ser una buena manera de hacerlo", explicó.

Para comprobar la posibilidad de que las partículas terrestres resultantes del 'periodo de bombardo masivo' pudieran sobrevivir al calor de la lava, los investigadores realizaron un experimento consistente en calentar una serie de compuestos orgánicos y polímeros complejos a 700ºC en el vacío, añadiendo también JCS-1 [una mezcla sintética de minerales que emulan la superficie lunar]. Los resultados sugieren que los compuestos prebióticos, incluso las células tempranas, pueden resistir el breve pero intenso calor de un flujo de lava lunar.

"Potencialmente, si halláramos flujos de lava que conservan capas de regolito lunar con meteoritos terrestres en su interior, podríamos utilizar la datación radiométrica para averiguar la antigüedad de estas y estudiar los meteoritos para tratar de detectar la primera aparición de vida identificable", concluyó Matthewman.

http://actualidad.rt.com/ciencias/165401-origen-vida-tierra-luna

viernes, 8 de agosto de 2014

La extraña historia de la escultura que dejaron en la Luna


¿SABÍAS QUE HAY UNA ESCULTURA EN LA LUNA? EL ARTISTA PAUL VAN HOEYDONCK Y EL ASTRONAUTA DAVE SCOTT CONFABULARON PARA DEJARLA ALLÍ EN 1971, EN LA MISIÓN DEL APOLO 15 AL SATÉLITE




Por primera vez, la revista Slate cuenta la rara historia completa detrás de uno de los “logros” más extraordinarios de la era espacial: la escultura que reside en la Luna. En 1971, antes de la misión del Apolo 15 al astro, el artista Belga Paul van Hoeydonck se juntó con el astronauta Dave Scott para ver la manera de mandar una escultura miniatura a la Luna. Sin publicidad, Fallen Astronaut, una escultura de aluminio de tres pulgadas fue llevada allí junto con una placa que honraba a los 17 viajeros espaciales norteamericanos y soviéticos que habían muerto al servicio de la exploración cósmica. Hoeydonck pretendía convertirse en el primer y único artista en tener obra en dos planetas.

Las regulaciones de la NASA para lo que podía llevarse en el “Módulo Lunar” imponían las siguientes limitaciones: debía poder resistir temperaturas diurnas de 250 grados Fahrenheit y de 250 grados bajo cero por las noches. Debía ser pequeño y no podía tener raza (ni blanco ni negro, ni hombre ni mujer).


El 30 julio 1971, el Apolo 15 tocó la Luna. “Nunca tienes suficiente tiempo en la Luna”, apuntó el astronauta Scott; “La gente no entiende que todo toma mucho más tiempo que en la Tierra”. El último día que estuvieron allí, Scott encontró el momento para dejar la estatuilla y quiso mantenerlo privado. Otro astronauta distrajo al Control de la Misión en Houston mientras Scott daba unos pasos flotantes para dejar al Fallen Astronaut como un ciudadano de la Luna.

Cuando los misioneros regresaron, prefirieron no mencionar la escultura ni el homenaje. Van Hoeydonck estuvo de acuerdo y al principio fluyó con ellos, pero luego comenzó a agitarse porque no pudo tomar crédito de lo que él consideraba su creación más épica e histórica. Incluso el nombre –Fallen Astronaut– fue idea del astronauta Scott, lo cual ofendió al artista ya que “no sonaba como el gran viaje a las estrellas” que él quería.


Después de un tiempo, el museo Smithsonian se puso en contacto con Scott y le propuso hacer una réplica exacta de la escultura y la placa para formar parte de la colección permanente. Van Hoeydonck, una vez más, se ofendió porque no lo contactaron a él directamente ya que, por decisión del astronauta, el nombre del artista había permanecido secreto. Pero al final accedió y fabricó otra estatuilla para el museo en Washington, D. C.

Pero ello también detonó que el artista quisiera hacer un anuncio público de que él era el artista de la escultura en la luna. El astronauta Scott no estuvo de acuerdo, como apuntó en un comunicado: “El anonimato era parte de lo que queríamos hacer, no queríamos fanfarrias o comercialización; solo queríamos reconocer a nuestros colegas de manera formal, silenciosa y pacífica en la Luna”.

La emisión tuvo lugar el 16 de abril de 1972, el día del lanzamiento del Apolo 16. Van Hoeydonck, sosteniendo una réplica de la estatuilla en la mano, dijo: “Pensé en el futuro de los hombres; que el único futuro posible del hombre era en las estrellas”. Pero sus visiones soñadoras no duraron mucho. Por ejemplo, un artículo de 1972 del New York Times opinó que el Fallen Astronaut “no se parece a nada más que a un diapasón hinchado”. “La gente odio al Fallen Astronaut”, apuntó van Hoeydonck, aún confundido, 40 años después.


Pero a partir de la fama (o infamia) de la estatuilla, la galería decidió hacer réplicas y venderlas para al menos generar algo de ganancia a partir de la noticia. Ello enfureció al astronauta Scott (y al mundo, que se enteró), pero no había mucho que decir por parte del astronauta ya que él y sus colegas, en la misión del Apolo 15, habían llevado sobres y guardado allí pedacitos de la Luna para venderlos a coleccionistas en la Tierra. Al final del día, el artista quería fama; la galería, prestigio y dinero; los astronautas, lucro extraoficial.


El NYT llamó a esto “la explotación comercial de los vuelos de la nación a la Luna” y Dennis A. Miller, un cineasta canadiense, filmó una película al respecto llamada Space Child. La película nunca vio la luz, pero el astronauta Scott perdió su licencia para viajes espaciales.

Ahora, después de años de oscuridad, el Fallen Astronaut está regresando a la luz pública. El Smithsonian, 40 años después del suceso, llamó a van Hoeydock a dar una –increíblemente anacrónica— conferencia. Scott se rehusó a asistir (no quería volver a ver al artista), pero van Hoeydonck relató la historia entera de la estatuilla.

Muchísimos de nosotros no sabíamos, en primer lugar, que en la Luna hay una estatuilla en forma de un “diapasón hinchado”, ni que el ego de los hombres se extendiera a los satélites que circundan la Tierra –o esto último quizá sí, pero no de manera tan literal. Pero en la Luna, además del astronauta caído, hay banderas norteamericanas y otro tipo de debris terrícola; y ello puede significar muchísimo para el humano y para la NASA, pero puede no significar nada para la Luna. Esperemos que así sea.

http://pijamasurf.com/2014/05/la-extrana-historia-de-la-escultura-que-dejaron-en-la-luna/

domingo, 20 de julio de 2014

Video, fotos: Descubren en la Luna 200 'madrigueras' para futuros astronautas


© AFP Photo / Aamir Qureshi

Un reciente estudio de la superficie de nuestro satélite ha puesto al descubierto la presencia de más de 200 pozos que, potencialmente, podrían servir de 'casa' a futuros astronautas.
Científicos han encontrado más de 200 cuevas en la superficie de la Luna, algunas de las cuales podrían servir de refugios para que los astronautas se protejan de temperaturas extremas, la radiación y el polvo lunar, informa el portal oficial de la agencia espacial Nasa.gov.

Según el estudio, cientos de pozos de un diámetro comprendido entre 5 y 900 metros han sido localizados por medio de un nuevo algoritmo informático que usa la cámara de ángulo estrecho de la sonda 'Lunar Reconnaissance Orbiter' (LRO) para escanear miles de imágenes de alta resolución de la superficie lunar. En Youtube ha sido publicado video del resumen computarizado de la búsqueda.



Esos hallazgos permitirán explorar más a fondo la superficie lunar, sostiene Robert Wagner, científico de la Universidad Estatal de Arizona y creador del algoritmo usado para localizar los fosos.

"Los fosos podrían ser útiles para la actividad humana en la superficie de la Luna", indica. "Un hábitat situado en un pozo -lo ideal sería de varias decenas de metros bajo una roca saliente- proporcionaría una ubicación muy segura para los astronautas: sin radiación, micrometeoritos, posiblemente muy poco de polvo, y sin salvajes cambios de temperatura entre el día y la noche".



© NASA/GSFC/Arizona State University

De acuerdo con el científico, LRO fue capaz de fotografiar un 40% de la superficie lunar, y por eso la investigación se centra en averiguar si hay más pozos en las áreas no exploradas. Para comprender el proceso de formación de estos pozos y cuevas los investigadores planean introducir sondas en uno o dos de estos pozos.

"Unas pocas fotos tomadas a nivel del suelo podrían responder a muchas preguntas pendientes sobre el origen de las oquedades donde surgieron los pozos. De momento, estamos en una fase temprana de diseño de la misión para la exploración de uno de los mayores pozos de la Luna", indica Wagner.



Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/134505-video-fotos-ovni-luna-casas-astronautas

sábado, 3 de septiembre de 2011

Moon Rising (2009) - Jose Escamilla


En febrero de 1994, 1,8 millones fotos fueron tomadas de la Luna durante la misión Clementine. Diferentes variaciones fueron tomadas como fotos “Full Color”. Esta es la primera vez en la historia de la humanidad que se revela el “Color natural” de la Luna.

Sobre la cuestión relativa a si fuimos o no a la Luna, que se aterrizó allí no hay duda, pero esta película trata sobre lo que nos estaba esperando cuando llegamos allí y las mentiras que pusieron en marcha con el fin de ocultar lo que se encontró.


Moon Rising (2009) - Jose Escamilla from elnuevodespertar on Vimeo.
Investigadores de la Luna e investigadores que aparecen en esta película revelan hechos que han estado ocultos por más de cuarenta años. Los hechos le sorprenderá y provocará un schok, al mismo tiempo. Usted puede preguntarse por qué estas mentiras han sido impresa en nosotros todos estos años.

Las respuestas a estas preguntas puede probar que no se les considera iguales a los que mueven los hilos que participan en el “más grande de todos los descubrimientos que se han negado”.

La supresión de la evidencia de que pueden haber sido civilizaciones existentes en la Luna, o incluso más increíble, la posibilidad de que aún están allí nos lleva a preguntarnos por qué se han mantenido en la oscuridad. El mayor insulto es que se nos ha hecho creer que la Luna es gris – roca incolora. Por el contrario, la Luna parece un pequeño planeta lleno de vida y hay tipos de estructuras que usted nunca antes ha visto, hasta ahora. Al menos, parece haber sido habitada en 1994, cuando se tomaron estas fotos.


Fuente: elnuevodespertar

jueves, 11 de agosto de 2011

PODREMOS OBSERVAR LAS LAGRIMAS DE SAN LORENZO .... La luna llena desafía a las Perseidas


La madrugada del 12 al 13 será el momento más intenso de las lágrimas de San Lorenzo, pero se podrán ver desde hoy hasta el domingo.



Son las lágrimas más fugaces, y de las mejores lluvias para una noche de verano. Las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo, llegarán a su momento de máxima actividad en la madrugada del 12 al 13 de agosto, aunque según afirma Marcos Pérez Maldonado, director técnico del Planetario de A Coruña, «cualquier noche desde hoy hasta el domingo será buena para poder ver estrellas fugaces».

miércoles, 10 de agosto de 2011

NASA encuentra restos de una nave espacial en la Luna


La agencia espacial encuentra una nave espacial abandonada en la luna; podría tratarse del Lunar Orbiter 2 que desapareció en octubre de 1967.


Científicos de la NASA han reportado en hallazgo de una nave espacial en la superficie lunar.

sábado, 9 de julio de 2011

La NASA atrapada otra vez alterando las fotografías de la luna

Lo hacen a menudo pero no lo hacen muy bien, ¿aquí más pruebas de administración espacial norteamericana están aterando imágenes de la superficie de la luna, que es lo que esconde detrás de la parte censurar de la fotografía de abajo? 

lunes, 13 de junio de 2011

Eclipse total de luna: miércoles 15 junio 2011

Este próximo 15 de junio de 2011 ocurrirá un largo eclipse lunar que podrá ser apreciado desde ciertas regiones de Asia, África, Sudamérica, Europa y Australia.
Imagen de un eclipse total de luna
Este próximo miércoles 15 de junio una buena parte de la población mundial tendrá acceso a un majestuoso espectáculo: un largo eclipse total de luna. Pero además de lo que representa en sí un eclipse total de luna, los astrónomos afirman que será uno de los más oscuros de la historia, lo cual intensificará la riqueza visual de este fenómeno (cuya intensidad ha sido calculada por los astrónomos en 1,700).
Al parecer los mejores lugares para apreciar el fenómenos serán la zona sur del continente asiático, el este de Europa y, en especial, el noreste de África. Sin embargo, los habitantes del resto de Europa, así como de Sudamérica y el oeste africano también podrán deleitarse con este acontecimiento, solo que ellos deberán estar atentos a la luna cuando ésta se encuentre despertando, es decir, momentos previos a que anochezca.
A nuestros afortunados lectores de España, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela y otros países de Sudamérica (en Centro y Norteamérica no será visible debido a que cuando el eclipse ocurra será de día en dichas latitudes) que podrán disfrutar de este memorable espectáculo lunar, les recomendamos mirar en dirección al este-sureste, en donde se podrá apreciar el proceso astronómico a lo largo de aproximadamente siete horas —desde el primer contacto con la penumbra hasta el contacto final. Recuerden que no será necesario utilizar un telescopio ya que el fenómeno podrá apreciarse a simple vista. Sin embargo, sí les recomendamos que traten de alejarse de la contaminación lumínica de sus respectivas ciudades tanto como sea posible para intensificar visualmente el eclipse.


domingo, 12 de junio de 2011

La cara oculta de la Luna y sus numerosas construcciones al descubierto

Testimonio: "Yo estaba mirando unas fotografías de la Orbita Lunar, cuando me encontré con algunas que yo no había visto antes. Que en parte revelan el lado oscuro de la luna, o casi lado oscuro porque la Tierra no puede ver esta parte de la luna, pero un poco de luz solar llega a parte de ella.


Los puntos blancos, que la gente sin experiencia han llamado defectos de fotos, son reales. Mi prueba es la sombra. Mira la sombra que las representan. sombras de la Luna no afectaría las fallas de las fotos, sin embargo si se tratara de estructuras en la Luna, sería lógico. Si se piensa que los defectos de fotos desaparecería con las sombras eso sería ridículo, así que no se reconocen tales tonterías.

jueves, 5 de mayo de 2011

Nuestra Luna se hace cada vez más pequeña






Recientes descubrimientos en rocas de la corteza lunar indican que la luna se redujo a nivel global en el pasado geológico reciente y que aún podría estar disminuyendo hoy, según un equipo de análisis de nuevas imágenes de la nave espacial “Lunar Reconnaissance Orbiter” (LRO) . Los resultados proporcionan claves importantes sobre la geología reciente de la luna y su evolución tectónica.

La Luna se formó en un ambiente caótico de intenso bombardeo por asteroides y meteoritos. Estos choques, junto con la desintegración de elementos radiactivos, hizo a la luna caliente. La luna se enfrió, y los científicos han pensado que durante mucho tiempo la luna se redujo a medida que se enfriaba, sobre todo en su historia temprana. La nueva investigación revela la actividad tectónica relativamente reciente conectada al enfriamiento de larga duración y se asocian con la contracción del interior lunar.



“Estimamos que estos acantilados, llamadas escarpas lobuladas, formadas hace menos de un mil millones de años, podrían ser tan jóvenes como de cien millones de años”, dijo el Dr. Thomas Watters, del Centro de Estudios de la Tierra y Planetarias del Nacional Smithsoniano del Aire y el Museo del Espacio, en Washington. Si bien antigua en términos humanos, es menos del 25 por ciento de la edad actual de la luna, de más de cuatro millones de años. “Con base en el tamaño de las escarpas, estimamos que la distancia entre el centro de la luna y su superficie se redujo en cerca de 300 pies”, dijo Watters, autor principal de un artículo sobre esta investigación que aparece en la revista Science.

“Estos resultados emocionantes ponen de relieve la importancia de las observaciones mundiales para comprender los procesos globales”, dijo el doctor John Keller, científico del proyecto adjunto LRO en el Centro Goddard de Vuelo Espacial, Greenbelt, Md. “Dado que la misión LRO continúa en una nueva fase, con énfasis en las mediciones de la ciencia, nuestra capacidad para crear inventarios de rasgos geológicos lunares será una poderosa herramienta para comprender la historia de la luna y el sistema solar “.


La misión LRO continúa en una nueva fase.


Las escarpas son relativamente pequeñas; la más grande es de unos 300 metros de altura y se extiende por varios kilómetros más o menos, pero las longitudes típicas son más cortas y las alturas son más de decenas de yardas (metros) de alcance. El equipo cree que se encuentran entre los más frescas características en la luna, en parte debido a que atraviesan pequeños cráteres. Dado que la Luna está constantemente bombardeada por meteoritos, características como cráteres pequeños (de menos de 1.200 pies de ancho) es probable que sean jóvenes porque son destruidos rápidamente por otros impactos y no duran mucho tiempo. Así, si un pequeño cráter ha sido interrumpido por un escarpe, la escarpa formada después del cráter es aún más joven. Incluso la evidencia más convincente es que los cráteres grandes, que son propensos a ser viejo, no aparecen en la parte superior de cualquiera de las escarpas y las escarpas aparecen claras y relativamente no degradadas.


Las escarpas lobulares en la luna fueron descubiertas durante las misiones Apolo con análisis de imágenes de la cámara de alta resolución panorámica instalada en el Apolo 15, 16 y 17. Sin embargo, estas misiones en órbita en regiones cerca del ecuador lunar, sólo fueron capaces de fotografiar un 20 por ciento de la superficie lunar, así que los investigadores no podían estar seguros de si las fallas no eran sólo el resultado de la actividad local en torno al ecuador. El equipo encontró 14 escarpas detectadas previamente en las imágenes LRO, de las cuales siete se encuentran en latitudes altas (más de 60 grados). Esto confirma que las escarpas son un fenómeno mundial, por lo que una luna que se está reduciendo es la explicación más probable por su amplia distribución, según el equipo.

Las escarpas más grandes llegan hasta unos 300 metros de altura y se extiende por varios kilómetros.

Fallas de empuje se forman cuando la corteza lunar se junta y rompe con los materiales cercanos a la superficie. El resultado es una pendiente pronunciada en la superficie llamada escarpe, como se muestra en este diagrama. Crédito: Universidad Estatal de Arizona.

Conforme la luna se redujo, el manto y la corteza de la superficie se vieron obligados a responder, la formación de fallas inversas en una sección de la corteza y grietas sobresalen sobre otras. Muchos de los acantilados resultante, o escarpes, tiene un aspecto semi-circular o con forma de lóbulo, dando origen al término “escarpas lobuladas”. Los científicos no están seguros de por qué se ven de esta manera, tal vez es la forma en que el suelo lunar (regolito) expresa fallas inversas, de acuerdo con Watters.

Las escarpas lobuladas se encuentran en otros mundos de nuestro sistema solar, incluyendo Mercurio, donde son mucho más grandes. “Las escarpas lobuladas sobre Mercurio pueden ser de más de una milla de altura y una duración de cientos de kilómetros”, dijo Watters. escarpes masivos como estos, llevan a creer a los científicos, que Mercurio fue fundido por completo conforme se formó. Si es así, Mercurio, es de esperar que se contraerá más al enfriarse, y formar así grandes escarpes, en un mundo que pudo haber sido sólo parcialmente fundido con un núcleo relativamente pequeño. Nuestra luna tiene más de un tercio del volumen de Mercurio, pero dado que los escarpes de la Luna son mucho más pequeños, el equipo cree que la luna se contrajo menos.

Los acantilados resultante, o escarpes, tiene un aspecto semi-circular o con forma de lóbulo, dando origen al término “escarpas lobuladas”.

Debido a que las escarpas son tan jóvenes, la Luna podría haberse enfriado y la disminución fue hace muy poco, según el equipo. Sismómetros colocados por las misiones Apolo han registrado sismos lunares. Si bien la mayoría se puede atribuir a cosas como impactos de meteoritos, las mareas gravitacionales de la Tierra, de día/noche, y cambios de temperatura, es remotamente posible que algunos sismos lunares podrían estar asociadas con la formación de escarpe en curso, de acuerdo con Watters. El equipo planea comparar las fotografías de escarpas por las cámaras panorámicas Apolo a las nuevas imágenes de LRO para ver si han cambiado a lo largo de las décadas, lo que posiblemente indica la actividad reciente.

Si bien las mareas de la Tierra es más probable que no sean lo suficientemente fuertes como para crear las escarpas, podrían contribuir a su aparición, tal vez influir en su orientación, de acuerdo con Watters. Durante los próximos años, el equipo espera usar alta resolución del LRO Cámaras de ángulo estrecho (NAC) para construir un mapa global, altamente detallado de la luna. Esto podría identificar escarpas adicionales y permitir al equipo ver si algunos tienen una orientación preferente u otras características que podrían estar asociados con la atracción gravitacional de la Tierra.

En un ejemplo particularmente dramático, una falta de empuje empuja material cortical (flechas) hasta el lado de la cara oculta cráter de impacto llamado Gregory (2.1 ° N, 128.1 ° E). Mediante la cartografía de la distribución y la determinación del tamaño de los lóbulos escarpados, la historia tectónica y termal de la luna puede ser reconstruida en los últimos millones de años. Crédito: NASA / Goddard y la Universidad Estatal de Arizona / Smithsonian.

“Las imágenes de resolución ultra alta de la CNA están cambiando nuestra visión de la luna”, dijo el doctor Mark Robinson de la Escuela de Exploración Terrestre y Espacial en la Universidad Estatal de Arizona, Tempe, Arizona, coautor e investigador principal del Orbitador de Reconocimiento Lunar Cámara. “No sólo hemos detectado numerosos escarpes lunares previamente desconocido, también estamos viendo con mucho más detalle en las escarpas identificadas en las fotografías Apolo.”

Fuente: NASA



Quantum opina:

De acuerdo a esto se estima que nuestra Luna se redujo unos 300 pies (100 metros) por el enfriamiento de su núcleo, lo que causó que la superficie lunar se contrajera y arrugara. Los desniveles habían sido notados anteriormente en el ecuador del satélite, pero ésta es la primera evidencia en otras áreas, lo que indica que son el resultado de un proceso global. Esto no quiere decir que nuestra Luna vaya a desaparecer, más bien es un indicador de que la Luna sigue activa.

Los basaltos que llenan el valle Taurus-Littrow fueron empujados por la fuerza contraccional para formar el escarpe de la falla de Lee-Lincoln, justo al oeste del sitio de aterrizaje del Apolo 17 (flecha). Es la única escarpa que ha sido explorada por los seres humanos (los astronautas Eugene Cernan y Harrison Schmitt). El modelo digital del terreno fue obtenido por imágenes tomadas del Lunar Reconnaissance Orbiter Camera (LROC). Crédito: NASA / GSFC / Universidad del Estado de Arizona.

Tomando en cuenta la edad de la Luna se estima en cerca de 4,500 millones de años, la contracción de 100 metros es relativamente reciente, puesto que ocurrió hace apenas mil millones de años y no sería suficiente para ser advertido a simple vista. El diámetro de la Luna es una cuarta parte del de la Tierra.

FUENTE: quamtum